No puedes decir que eres fanático de una banda sin antes escucharla en vivo. Fui al concierto de Keane sin grandes expectativas, la banda me gustaba bastante, aún no me consideraba un fan, pero a medida que el concierto avanzaba me di cuenta que me sabía casi todas las canciones. Terminado el concierto no fui más un seguidor de esta banda inglesa, sino que salí como fanático oficial de Keane.
En el Arena Santiago tocó Francisco González, ex integrante de Lucybell, que mostró parte de su repertorio como solista. El público lo escuchó con respeto, pero la verdad, es que todos querían que se bajara rápido del escenario para escuchar a los reyes de la noche “Keane”.
A las 21:05 salió Keane al escenario y 6000 personas se convirtieron en una, cuando sus voces se unieron para cantar su último single "The lovers are losing" y luego "Everybody's changing".
Para mi Keane estuvo 15 minutos en el escenario, pero la verdad es que tocó una hora cuarenta, estos músicos ingleses lograron que el tiempo corriera más rápido de lo normal, interpretando temas como un cover de la canción "Under Pressure", de Queen, Playing Along y Everybody`s Changing.
El público parecía una ola, todos se movían de un lado para otro cantando y bailando cada uno de los temas, Keane logró que todos los asistentes se rindieran a sus pies.
La banda sintió la euforia del público, y agradecidos por esto aplaudieron a todos los asistentes como muestra de cariño, transformando el concierto en un show muy íntimo, a diferencia de su primera visita en 2007, cuando cerraron el Vive Latino con un público mucho menos expresivo.
